
El IDEAM confirmó que las condiciones del Fenómeno de El Niño podrían reducir las precipitaciones y afectar la disponibilidad de las fuentes hídricas.
Las altas temperaturas que se han registrado en las últimas semanas, sumadas al inicio de las condiciones asociadas al Fenómeno de El Niño, representan un reto para la operación del sistema de acueducto de Ibagué. La disminución de las lluvias reduce paulatinamente los caudales de las fuentes abastecedoras, por lo que el uso responsable del recurso hídrico se convierte en una acción fundamental para garantizar el suministro a toda la ciudad.
En este contexto, el IBAL mantiene un monitoreo permanente de las quebradas Cay y Chembe, así como de los ríos Combeima y Cocora, que abastecen las plantas de tratamiento.
Por ese motivo, la empresa continúa implementando las maniobras operativas necesarias para optimizar el aprovechamiento de estas fuentes y responder de manera oportuna a las condiciones climáticas que puedan presentarse.
«Lo que necesitamos de la comunidad es el uso racional del líquido, entender que las circunstancias pueden ser más complicadas y que hay que manejar mejor el agua; a veces se desperdicia y eso no conviene en una época en la que nos vamos a enfrentar a un Fenómeno de El Niño bastante complejo», afirmó el gerente del IBAL, Roberto Santofimio.
La empresa recuerda a la ciudadanía que pequeñas acciones hacen una gran diferencia: cerrar la llave mientras se enjabona, no lavar fachadas o antejardínes con manguera, reparar fugas, reutilizar el agua cuando sea posible y evitar consumos innecesarios contribuirán a proteger las fuentes hídricas y mantener la estabilidad del servicio durante esta temporada de altas temperaturas.




