
La Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo alertó que el departamento mantiene 12 incendios activos y advirtió que la capacidad de respuesta de los organismos de socorro podría verse comprometida si continúan las emergencias. La Gobernación hace un llamado urgente a la prevención y a la denuncia de quienes provocan estos hechos
Durante el fin de semana, el Tolima registró 68 incendios forestales que dejaron una afectación cercana a las 339 hectáreas, una cifra que mantiene en máxima alerta al Sistema Departamental de Gestión del Riesgo. Actualmente, 12 incendios continúan activos en municipios como San Luis, Santa Isabel y Ortega, donde los organismos de emergencia concentran sus esfuerzos para controlar las llamas y proteger a las comunidades.
Frente a este panorama, la Gobernación del Tolima, a través de la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo, reiteró que la prioridad es salvaguardar la vida de las personas, reducir el impacto ambiental y fortalecer la respuesta articulada entre bomberos, organismos de socorro, Fuerza Pública y autoridades locales. Sin embargo, advirtió que la persistencia de múltiples emergencias simultáneas representa una presión creciente sobre la capacidad operativa del departamento.
“Durante el fin de semana el departamento presentó 68 incendios con una afectación de 339 hectáreas. Hoy tenemos 12 incendios activos y la preocupación es enorme, no solo por las comunidades, sino porque, si seguimos en esta situación, el sistema departamental de gestión del riesgo podría presentar un colapso frente a la atención de las emergencias”, afirmó Ericka Lozano, secretaria de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima.
La funcionaria también destacó el compromiso de quienes permanecen en primera línea enfrentando las emergencias. “Nuestro reconocimiento es para estos héroes sin capa: los cuerpos de bomberos, la Policía Nacional, el Batallón de Atención y Prevención de Desastres del Ejército Nacional y todos los organismos de socorro que han estado poniéndole el pecho a cada una de estas situaciones”, expresó.

La Secretaría hizo un llamado especial a la ciudadanía para evitar prácticas que incrementan el riesgo, como las quemas, y para denunciar cualquier acción que pueda desencadenar incendios forestales. “Necesitamos que la comunidad sea nuestros ojos en el territorio y nos ayude a identificar a quienes, de manera irresponsable o intencional, están provocando estas emergencias. Hace dos años vivimos una situación crítica en Natagaima, cuando la capacidad nacional de respuesta estuvo al límite. No podemos repetir esa historia; la prevención y el conocimiento son una responsabilidad de todos”, concluyó la secretaria.
Mientras continúan las labores para controlar las emergencias, el llamado de las autoridades es claro: evitar cualquier actividad que pueda generar incendios forestales y reportar de inmediato cualquier conato de incendio o comportamiento sospechoso. En medio de la temporada seca, la prevención sigue siendo la principal herramienta para proteger la vida, los bosques y el territorio.





