SALUD

MinSalud activa respuesta en salud ante el humo de los incendios forestales y el deterioro de la calidad del aire

En respuesta al aumento de los incendios forestales y a las condiciones climáticas caracterizadas por altas temperaturas y reducción de las precipitaciones en diversas regiones del país, según los reportes del IDEAM, el Ministerio de Salud y Protección Social refuerza las estrategias de vigilancia, prevención, atención y comunicación del riesgo para mitigar los impactos en la salud pública asociados a la exposición al humo y al deterioro de la calidad del aire. 

La exposición al humo proveniente de incendios forestales puede incrementar la concentración de material particulado en el aire, afectando las vías respiratorias y exacerbando enfermedades crónicas como el asma y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Los grupos poblacionales más vulnerables, como niños y niñas, personas mayores, mujeres gestantes y personas con enfermedades respiratorias, cardiovasculares u otras condiciones crónicas, requieren medidas especiales de protección para prevenir afectaciones a su salud. 

Vigilancia y preparación del sector salud 

En el marco de la Circular Externa Conjunta 023 del 10 de julio de 2026, que establece orientaciones para la preparación y respuesta del sector salud frente a la temporada seca y el Fenómeno de El Niño 2026-2027, MinSalud fortalece el seguimiento de los eventos que puedan afectar la salud relacionados con incendios forestales, exposición al humo y deterioro de la calidad del aire. 

Para anticipar y mitigar posibles afectaciones en la salud de la población, el sector salud integra información epidemiológica, territorial y de calidad del aire a través de herramientas como las Salas de Análisis de Riesgo Ambiental (SARA), el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública (SIVIGILA) y el Sistema de Vigilancia de Riesgos Ambientales (VIGIFRA), complementadas con la información proporcionada por las autoridades competentes y los servicios de salud.

Este análisis permite identificar oportunamente a las poblaciones expuestas, prever las necesidades de atención en salud y orientar la implementación de medidas de prevención y protección. 

Orientaciones para los actores del sistema 

MinSalud brinda orientación y asistencia técnica a las entidades territoriales para fortalecer la respuesta en salud. Las Secretarías de Salud, EPS, IPS y demás actores deben reforzar la vigilancia, la preparación de los servicios, la comunicación del riesgo y la atención oportuna de las personas afectadas.

La respuesta requiere articulación entre los equipos de salud pública, aseguramiento, prestación de servicios, CRUE y las instancias de gestión del riesgo. Asimismo, las Salas ERA podrán fortalecerse de acuerdo con el comportamiento de las enfermedades respiratorias, la demanda de atención y las capacidades de cada territorio. El Boletín de Clima y Salud y otros instrumentos de información estarán enfocados en estos temas prioritarios . 

¿Cómo proteger la salud ante el humo? 

Ante episodios de contaminación del aire asociados a la presencia de humo, se recomienda adoptar medidas de protección para reducir la exposición, tales como evitar actividades físicas intensas al aire libre, permanecer en espacios interiores cuando las condiciones lo permitan y utilizar tapabocas en caso de requerir desplazamientos o permanencia en zonas afectadas. Estas medidas son especialmente importantes para niños y niñas, personas mayores, mujeres gestantes y personas con enfermedades respiratorias, cardiovasculares o crónicas. 

Las personas con condiciones de salud preexistentes deben mantener la continuidad de sus tratamientos y disponer de los medicamentos formulados. Se recomienda consultar de manera inmediata a los servicios de salud ante signos de alarma como dificultad respiratoria, dolor en el pecho, aumento significativo de la tos, sibilancias, alteración del estado de conciencia o exacerbación de una enfermedad crónica. 

Para prevenir los efectos adversos asociados a las altas temperaturas, se recomienda mantener una adecuada hidratación, consumir agua potable de manera frecuente, evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 a. m. y las 3:00 p. m., y permanecer en espacios frescos, ventilados y protegidos del calor. 

Se debe prestar especial atención a signos de alerta como confusión, mareo, debilidad, piel caliente y seca o temperatura corporal superior a 39 °C, los llamados “golpes de calor”, ya que pueden indicar una emergencia que requieren atención médica inmediata. 

Finalmente, se recomienda a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales, seguir las orientaciones emitidas por las autoridades competentes y reportar oportunamente la presencia de incendios, focos de calor, fuego o humo a los organismos de gestión del riesgo, emergencia o control ambiental correspondientes.

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