SALUD

Incendios forestales asedian al Tolima y amenazan la salud respiratoria

Los niveles de material particulado podrían desencadenar graves consecuencias para la salud e intensificar los problemas para pacientes con enfermedades previas como rinitis o asma

Las altas temperaturas, la prolongada escasez de lluvias y los incendios forestales han generado una grave situación de alerta en el departamento del Tolima. Según los últimos reportes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Ministerio del Interior, la mayoría de incendios activos en el país golpean al territorio tolimense, afectando gravemente a municipios como San Luis, Suárez, Coello, Guamo, Armero Guayabal, Coyaima y Natagaima. 

La Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima) confirmó que las conflagraciones han arrasado con más de 22.000 hectáreas de cobertura vegetal en 28 municipios. Además de la pérdida de bosque nativo, el fuego ha destruido cultivos de maíz, limón, café y aguacate y dejado a cerca de 18.000 cabezas de ganado sin una fuente de alimento. 

Más allá de la devastación de la flora y los medios de subsistencia de las veredas afectadas como Chagualá, en Coello, la población del Tolima está experimentando un impacto colateral peligroso: la disminución crítica de la calidad del aire. Las grandes columnas de humo han incrementado los niveles de concentración de partículas perjudiciales para la salud. 

Los niveles de material particulado podrían desencadenar graves consecuencias para la salud e intensificar los problemas para pacientes con enfermedades previas como rinitis o asma; puesto que, según Sebastián Torres, Médico Internista de Clínica Keralty Ibagué, «la congestión prolongada de los senos paranasales aumenta el riesgo de desarrollar sinusitis, una infección o inflamación de la membrana que recubre los senos paranasales».

Para los menores de edad, el humo representa un peligro inminente, por lo cual es prudente que los padres de familia en las zonas de influencia apliquen medidas de autoprotección como el tapabocas, pues «una de las consecuencias más estudiadas de la contaminación del aire está vinculada a la incidencia de asma en los niños», explica Torres. 

Para reducir el contacto con contaminantes del aire perjudiciales y contribuir al cuidado de sus pulmones, el doctor Torres recomienda adoptar estas prácticas:

  • Evite exponerse al aire libre y limite las actividades físicas intensas, especialmente en niños, personas mayores de 60 años, madres gestantes y personas con enfermedades crónicas respiratorias y cardiovasculares.
  • Use tapabocas de alta eficiencia (como el N95) si obligatoriamente debe salir a la calle o si percibe alta densidad de humo.
  • Evite acercarse a las zonas de los incendios. El humo, los fuertes vientos y las llamas representan un gran peligro.
  • Cierre puertas y ventanas de su vivienda para evitar que la ceniza y el humo ingresen, especialmente si el viento sopla en dirección a su casa.
  • Mantenga a los animales domésticos dentro de la vivienda. El humo puede ser igual de tóxico para ellos.
  • Limpie superficies y pisos utilizando paños o trapos humedecidos para evitar levantar el polvo y las cenizas acumuladas.
  • Evite fumar tabaco y sus derivados o exponerse a ambientes con personas que lo hagan, para no sobrecargar el sistema respiratorio.
  • Mantenga una hidratación constante, basada principalmente en agua.

Más de 300 personas, incluyendo a unos 182 bomberos de todo el país, continúan trabajando para controlar la emergencia en el departamento. Puede colaborar siguiendo las recomendaciones de seguridad, evitando encender fogatas o quemar basuras, y reportando cualquier situación de riesgo a las autoridades locales o al 123

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