Hoy se recuerda a San Alberto Magno, Obispo y Doctor de la Iglesia. Dominico. Alberto, el «doctor universal» y gran reformador de la Orden Dominicana, aún en vida fue reconocido como «Magno», es decir, grande. Fue maestro de s. Tomás de Aquino y pasó toda su vida entre sus amados estudios, enseñanzas y los encargos pastorales que le fueron asignados, hasta su muerte en 1280
LECTURA DEL DÍA
Lectura del libro de la Sabiduría
Sabidurίa 18, 14-16; 19, 6-9
Cuando un profundo silencio envolvía todas las cosas y la noche estaba a la mitad de su camino,
tu palabra todopoderosa, Señor, como implacable guerrero, se lanzó desde tu trono real del cielo
hacia la región condenada al exterminio. Blandiendo como espada tu decreto irrevocable, sembró la muerte por dondequiera; tocaba el cielo con la mano y al mismo tiempo pisaba la tierra.
La creación entera, obediente a tus órdenes, actuó de manera diversa a su modo de proceder para librar a tus hijos de todo daño. Una nube protegió con su oscuridad el campamento israelita y donde antes había agua, surgió la tierra firme;
en el mar Rojo apareció un camino despejado y en las olas impetuosas, una verde llanura.
Por ahí, protegido por tu mano, pasó todo el pueblo, mientras contemplaba tus prodigios admirables.
Corrían como potros y brincaban como corderos, dándote gracias, Señor, por haberlos liberado.
EVANGELIO DEL DÍA
Lectura del santo evangelio según san Lucas
Lucas 18, 1-8
En aquel tiempo, para enseñar a sus discípulos la necesidad de orar siempre y sin desfallecer, Jesús les propuso esta parábola:
“En cierta ciudad había un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. Vivía en aquella misma ciudad una viuda que acudía a él con frecuencia para decirle: ‘Hazme justicia contra mi adversario’.
Por mucho tiempo, el juez no le hizo caso, pero después se dijo: ‘Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, sin embargo, por la insistencia de esta viuda, voy a hacerle justicia para que no me siga molestando’ ”.
Dicho esto, Jesús comentó: “Si así pensaba el juez injusto, ¿creen acaso que Dios no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, y que los hará esperar? Yo les digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿creen que encontrará fe sobre la tierra?”

