
Hoy se celebra a San Juan María Vianey, Cura de Ars, Patrón del Clero que cura las almas. Juan María Vianney, el Cura de Ars, vivió a mediados del siglo XIX. Ejemplo de gran celo sacerdotal, dedicó su ministerio a la salvación de las almas transcurriendo aún hasta 16 horas al día en el Sacramento de la Reconciliación y el Perdón. Benedicto XVI le dedicó el Año Sacerdotal 2009.
LECTURA DEL DÍA
Lectura del libro de Jeremías
Jeremίas 30, 1-2. 12-15. 18-22
Estas palabras le fueron dirigidas a Jeremías de parte del Señor: “Esto dice el Señor, Dios de Israel: ‘Escribe en un libro todas las palabras que te he dicho’ ”.
“Esto dice el Señor:
‘Tu quebranto es irremediable
e incurables tus heridas.
Estás desahuciado.
Hay heridas que tienen curación,
pero las tuyas no tienen remedio.
Todos tus amantes te han olvidado
y ya no preguntan por ti.
Como si fuera tu enemigo, te herí
y te impuse un cruel castigo
por tu gran culpa, por tus enormes pecados.
¿Por qué te quejas de tus heridas?
Tu dolor es irremediable.
Por tu gran culpa, por tus enormes pecados
te he tratado así’ ”.
“Esto dice el Señor:
‘Yo cambiaré la suerte del pueblo de Israel:
lo haré volver a su patria;
me apiadaré de sus casas,
la ciudad será reedificada
sobre sus propias ruinas
y el templo será reconstruido
tal como era.
Se escucharán himnos de alabanza
y los cantos de un pueblo que se alegra.
Y los multiplicaré y ya no serán pocos,
los honraré y ya no serán despreciados;
sus hijos serán como eran antes,
la comunidad que está delante de mí,
y yo castigaré a todos sus enemigos.
Un príncipe nacerá de mi pueblo,
uno de ellos mismos será su jefe.
Yo lo haré acercarse y él vendrá hasta mí;
porque, si no, ¿quién se atreverá a acercarse a mí?
Ustedes serán mi pueblo
y yo seré su Dios’ ”.

EVANGELIO DEL DÍA
Lectura del santo evangelio según san Mateo
15,1-2.10-14
Entonces se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén y le preguntaron: 2«¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?». Y, llamando a la gente, les dijo: «Escuchad y entended: «no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre». 12Se acercaron los discípulos y le dijeron: «¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?». 13Respondió él: «La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. 14Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo».




