El español venció a Novak Djokovic y conquista en Melbourne su séptimo grande
La historia la escriben deportistas especiales. Por: Álvaro Rama
Carlos Alcaraz conquistó este domingo el Abierto de Australia, convirtiéndose en el jugador más joven de siempre en completar la colección del Grand Slam. El español derrotó 3-6, 6-2, 6-3, 7-5 al diez veces campeón Novak Djokovic en la final del torneo, algo inédito en Melbourne, para alzar el séptimo major de su carrera y grabar su nombre en los libros de historia con apenas 22 años. La Rod Laver Arena se puso en pie para reconocer una gesta inmensa, aclamando a un jugador que colecciona hitos sin precedente con absoluta naturalidad.
En un torneo acostumbrado a los grandes campeones, el murciano se convirtió en el sexto jugador de la Era Abierta capaz de colocar los cuatro trofeos del Grand Slam en su vitrina. Desde hoy, figuras eternas como Rod Laver, Andre Agassi, Roger Federer, Djokovic y Rafael Nadal miran desde este domingo a Alcaraz como un nuevo compañero en la leyenda del deporte.
Por encima de cualquier bocado a la historia, el partido descansaba sobre una pregunta. ¿Qué peaje cobraría a ambos las agotadoras semifinales del viernes? A sus 38 años, Djokovic buscaría su combustible en la adrenalina. Con la juventud a favor, una clave natural para acumular esfuerzos, Alcaraz tenía en el reloj un aparente aliado. Entre deportistas acostumbrados a romper la lógica, sin embargo, ningún factor dictaría por sí mismo el desenlace.
Djokovic, también, disputaba la final tras salvar la vida en Melbourne. En los cuartos de final, donde la retirada de su rival le mantuvo en el torneo, Lorenzo Musetti rompió los esquemas del balcánico aferrado a un juego versátil, donde la variedad de golpes desafió la impecable anticipación del 10 veces campeón. Ese abanico de recursos, algo natural en el juego de Alcaraz, amenazaba con aparecer de nuevo en el partido por el título. Un estilo que el murciano necesitaría aplicar para firmar algo inédito en la historia del tenis: derrotar a Novak con el trofeo del Abierto de Australia en juego.


