
La autoridad ambiental mantiene seguimiento a los incendios y adelanta visitas de inspección para evaluar las afectaciones ambientales.
Un total de 66 incendios de cobertura vegetal han sido registrados en el Tolima, con una afectación estimada de 1.969,93 hectáreas, en medio de las condiciones de déficit de precipitaciones y aumento de temperaturas asociadas al fenómeno de El Niño.
Ante este escenario, la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, mantiene el seguimiento técnico de los eventos reportados y de las zonas afectadas para determinar los impactos ambientales y posibles acciones de restauración.
Como parte de las medidas de prevención y mitigación, la corporación adoptó el Plan de Contingencia de preparación frente a la probabilidad y posibles efectos del fenómeno de El Niño, que contempla acciones para reducir el riesgo de incendios y proteger el recurso hídrico. En materia de incendios forestales, se han desarrollado campañas de sensibilización con las comunidades y jornadas de capacitación en los municipios, además del llamado a evitar actividades que puedan generar fuego, la prohibición temporal de fogatas y de quemas a cielo abierto, y el manejo adecuado de residuos como vidrios, colillas y plásticos.
A este panorama se suma la alerta por altas temperaturas y riesgo de incendios de cobertura vegetal. Actualmente, 31 municipios se encuentran en alerta roja, cinco en alerta naranja y cinco en alerta amarilla.

De manera paralela, la Corporación mantiene especial vigilancia sobre el comportamiento de las fuentes hídricas monitoreadas mediante estaciones hidrométricas. El seguimiento evidencia disminución de niveles de ríos monitoreadas: el río Saldaña presenta una variación de 23,4 %, seguido por el río Amoyá con 16,6 %, el Magdalena con 13,4 %, Cucuana con 8,9 %, Lagunilla con 3,2 %, y Opia y Gualí con 1,9 % cada uno.
Frente a este comportamiento, Cortolima mantiene un seguimiento especial sobre las cuencas del Saldaña y Amoyá, con énfasis en la verificación de la oferta y demanda del recurso, las captaciones y las condiciones de abastecimiento. El monitoreo permite establecer el nivel de criticidad de las fuentes y definir, de ser necesario, medidas para reducir el riesgo de desabastecimiento, priorizando el agua para consumo humano y uso doméstico.
La Corporación reiteró que la prevención de los incendios forestales y el uso responsable del agua requieren la participación de las autoridades, comunidades y ciudadanía. En este contexto, mantiene activo el seguimiento de las condiciones ambientales y hace un llamado a evitar cualquier práctica que pueda generar incendios y a hacer un uso eficiente del recurso hídrico durante esta temporada.




