La intervención devuelve a la ciudad uno de sus principales referentes de identidad, memoria y orgullo cívico, reafirmando su valor patrimonial, histórico y simbólico.

La Alcaldía de Ibagué culminó la restauración integral del Monumento a la Bandera, uno de los bienes patrimoniales más emblemáticos del municipio, mediante un proceso técnico y especializado orientado a recuperar su valor histórico, simbólico, estructural y arquitectónico.
Este monumento fue construido en 1950, diseñado por el maestro Antonio Molina Vega en estilo streamline moderne, y se ubica en un eje cívico estratégico de la ciudad, cerca de la antigua estación del ferrocarril. Su icónica sirena, que durante décadas marcó la cotidianidad de generaciones de ibaguereños, se consolidó como un símbolo sonoro de identidad y encuentro ciudadano.
La intervención fue adelantada por el reconocido restaurador Temístocles Suárez e incluyó trabajos especializados de limpieza en húmedo, eliminación de intervenciones anteriores, tratamiento anticorrosivo, restitución de piezas faltantes, recuperación estructural, impermeabilización, resane de molduras y aplicación de capa protectora, garantizando la preservación de su materialidad original y su durabilidad en el tiempo.
Las obras iniciaron en diciembre de 2025 y, tras una suspensión temporal ocasionada por las condiciones climáticas, fueron retomadas a comienzos de este año, permitiendo concluir la intervención bajo estrictos criterios técnicos, patrimoniales y de conservación.
“La restauración del Monumento a la Bandera es un acto de respeto por nuestra historia, nuestra memoria y nuestro patrimonio. Recuperar este símbolo es devolverle a la ciudad un referente de identidad que nos conecta con nuestras raíces y fortalece el sentido de pertenencia”, destacó Mauricio Hernández Cala, secretario de Cultura.
Durante más de siete décadas, este monumento ha sido epicentro de actos cívicos, conmemoraciones y encuentros ciudadanos, consolidándose como un referente urbano y patrimonial que hoy se proyecta nuevamente como un espacio de memoria, identidad y orgullo para propios y visitantes.

